Las bisagras de fricción ofrecen una alternativa más sencilla e integrada para el posicionamiento de tapas y cubiertas. Las bisagras de fricción ejercen un torque de giro en el punto de rotación para mantener la tapa en cualquier posición definida por el usuario con un único componente. Los amortiguadores de gas generan una fuerza no lineal que varía en función de la posición, lo que puede provocar desequilibrios, y su menor vida útil puede obligar a su sustitución, ya que pierden fuerza con el paso del tiempo.
Los amortiguadores de gas pueden ayudar a levantar tapas pesadas o proporcionar un soporte adicional para diseños de tapas flexibles, pero en la mayoría de las aplicaciones resulta beneficioso prescindir de los componentes adicionales. Una bisagra de fricción reduce el número de piezas, simplifica el montaje y disminuye los costos de instalación y mantenimiento a largo plazo. La eliminación de un amortiguador de gas también libera espacio al suprimir el recorrido de movimiento del amortiguador y reducir los puntos de pellizco.